Otoño: adaptar tu dieta a la nueva temporada

Con la llegada del otoño, inevitablemente viene el frio y los días más oscuros y menos soleados. ¡También es el regreso de los resfriados… especialmente cuando tienes niños en la guardería! No te preocupes Al adoptar buenas estrategias alimentarias, se puede enfrentar este cambio de estación con energía y salud.

 

1. Buenos desayunos para todo el día

El almuerzo marca el tono del día. Cuando nuestro cuerpo está bien alimentado después del ayuno de la noche, es físicamente y mentalmente capaz de funcionar bien. Dale carbohidratos y proteínas, el dúo energizante por excelencia. Por ejemplo: cereales ricos en fibra con un plátano, un tazón de yogur griego con semillas de calabaza y frutas cortadas en cuadritos , un batido con un bollo casero.

 

2. Vitaminas y minerales que lo hacen más fuerte

Algunos nutrientes ayudan a que nuestro sistema inmunológico funcione correctamente. Los ejemplos incluyen zinc (carne de caballo, nueces, granos enteros), selenio ( despojos, carne, pescado, legumbres) y magnesio ( Vegetales verdes, almendras, semillas de cáñamo, mijo). En cuanto a las vitaminas, piensa en la vitamina C. Buenas noticias, ya que varias frutas tempranas de otoño son ricas: remolacha, brócoli, zanahoria, repollo, calabaza, chirivía y nabo.

 

3. Un poco de todo

Un coche con tres ruedas no corre bien. Lo mismo le pasa a nuestro cuerpo. Para que funcione a su máximo potencial, debe estar equipado con una variedad de alimentos nutritivos. Recuerda combinar los alimentos de cada uno de los cuatro grupos de alimentos en cada comida (frutas y verduras, productos de cereales, leche y alternativas, carne y alternativas), ayudará a maximizar las posibilidades para tener un buen nivel de energía a lo largo de todo el día Para no estar demasiado lleno, consume más verduras y luego frutas (estas son las estrellas de una dieta equilibrada).

 

4. comidas pequeñas, más a menudo

Una estrategia popular para evitar el cansancio durante el día, es comer comidas ligeras, combinadas con bocadillos (uno por la mañana y el otro por la tarde). Esta forma de alimentación proporciona a nuestro cuerpo un suministro constante de energía, que evita los golpes de glucosa. Si luego no tienes mucha hambre, toma una cena menos consistente y cuando tengas hambre, toma un bocadillo o Yogur, fruta o almendras) a lo largo del día.

 

5. Platos que nos hagan felices

Más allá de ingerir alimentos nutritivos, elije también aquellos que te gusten. El otoño, es el regreso de las sopas, gratinados y platos a fuego lento. Excelentes noticias ya que estos reconfortantes platos ayudan a contrarrestar los días más sombríos. Aquí hay tres ideas de recetas para comenzar:
– Sopa de calabaza con manzana y tomillo
– Repollo gratinado con carne picada
– Chile con tres frijoles de cocción lenta

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies